Frases

La curación no viene de ser amado, sino de ser uno mismo. No es un asunto de estar claro, sino de ser claramente uno. Esta cura es simplemente ser uno mismo. Nada que esté separado, nada apartado, nada que limite.

Stephen Levine

martes, 21 de junio de 2011

Artículo de elpaís.com

Las casualidades no existen

BORJA VILASECA 06/03/2011

Formamos parte de una sociedad materialista, desencantada del mundo en el que vivimos. Por eso, en general solemos creer que nuestra vida es un accidente regido por la suerte y las coincidencias. Es decir, que no importan nuestras decisiones y nuestras acciones, pues en última instancia las cosas pasan por "casualidad". Esta visión nos convierte en meras marionetas en manos del azar.

En paralelo, muchos individuos nos hemos vuelto "nihilistas". No es que no creamos en nada. Simplemente "negamos cualquier significado o finalidad trascendente de la existencia humana". De ahí que orientemos nuestra vida a saciar nuestro propio interés.
Pero ¿realmente la vida es un accidente que se rige de forma aleatoria? ¿Estamos aquí para trabajar, consumir y divertirnos? ¿Acaso no hay una finalidad más trascendente? Lo irónico es que la existencia de estas creencias limitadoras pone de manifiesto que todo lo que existe tiene un propósito, por más que muchas veces no sepamos descifrarlo. No en vano creer que no tenemos ningún tipo de control sobre nuestra vida refuerza nuestro victimismo. Y pensar que la existencia carece por completo de sentido justifica nuestra tendencia a huir constantemente de nosotros mismos.
Es decir, que incluso estas creencias no están ahí por casualidad, sino que cumplen la función de evitar que nos enfrentemos a nuestros dos mayores temores: el "miedo a la libertad" y el "miedo al vacío". Mientras sigamos creyendo que nuestra propia vida no depende de nosotros, podremos seguir eludiendo cualquier tipo de responsabilidad. Y mientras sigamos pensando que todo esto no es más que un accidente, podremos seguir marginando cualquier posibilidad de encontrar la respuesta a la pregunta ¿para qué vivimos?

DEL POR QUÉ AL PARA QUÉ

"El caos es el orden que todavía no comprendemos"(Gregory Norris-Cervetto)

Cegados por nuestro egocentrismo, solemos preguntarnos por qué nos pasan las cosas, en lugar de reflexionar acerca de para qué nos han ocurrido. Preguntarnos por qué es completamente inútil. Fomenta que veamos la situación como un problema y nos lleva a adoptar el papel de víctima y sentirnos impotentes.
Por el contrario, preguntarnos para qué nos permite ver esa misma situación como una oportunidad. Y esta percepción lleva a entrenar el músculo de la responsabilidad. Una actitud mucho más eficiente y constructiva. Favorece que empecemos a intuir la oportunidad de aprendizaje subyacente a cualquier experiencia, sea la que sea.
Y esto es precisamente de lo que trata la "física cuántica". En líneas generales, establece que "la realidad es un campo de potenciales posibilidades infinitas". Sin embargo, "solo se materializan aquellas que son contempladas y aceptadas". Es decir, que ahora mismo, en este preciso instante, nuestras circunstancias actuales son el resultado de la manera en la que hemos venido pensando y actuando a lo largo de nuestra vida.
Si hemos venido creyendo que estamos aquí para tener un empleo monótono que nos permita pagar nuestros costes de vida, eso es precisamente lo que habremos cocreado con nuestros pensamientos, decisiones y comportamientos. Por el contrario, si cambiamos nuestra manera de pensar y de actuar, tenemos la opción de modificar el rumbo de nuestra existencia, cosechando otros resultados diferentes. El simple hecho de creer que es posible representa el primer paso.

LA TEORÍA DEL CAOS

"El aleteo de una mariposa puede provocar un 'tsunami' al otro lado del mundo" (proverbio chino)

Lo mismo nos sugiere "la teoría del caos". Por medio de complicados e ingeniosos cálculos matemáticos "permite deducir el orden subyacente que ocultan fenómenos aparentemente aleatorios". Dentro de estas investigaciones, destaca "el efecto mariposa". Para comprenderlo, un ejemplo: imaginemos que un chico se va un año fuera de su ciudad para estudiar un máster en el extranjero. Y que al regresar a casa entra a trabajar de becario en una empresa. Allí aparece una nueva becaria, a quien sientan a su lado. Nada más verse, los dos jóvenes se enamoran. Y seis años más tarde se casan, forman una familia y viven juntos para siempre.
En este ejemplo, "el efecto mariposa" estudiaría la red causal de acontecimientos que hicieron posible que el chico coincidiera con la chica en un lugar físico determinado en un momento psicológico oportuno.
Al observar su historia detenidamente, comprobamos que el joven decidió estudiar un máster a raíz de la separación con su exnovia, a quien conoció años atrás en una discoteca. Remontándonos a esa noche de fiesta, destaca que el chico decidió salir con sus amigos tras perder una apuesta. Es decir, si no hubiera perdido la apuesta no habría ido a aquella discoteca y, en consecuencia, no habría conocido a su exnovia. Y si esta no lo hubiera dejado, no habría estudiado el máster, que es lo que le permitió entrar a trabajar de becario. Y fue precisamente este empleo el que le posibilitó conocer y enamorarse de la mujer con la que pasaría el resto de su vida. Perder una simple apuesta le llevó a ganar un amor eterno.

LA LEY DE LA SINCRONICIDAD

"Lo que no hacemos consciente se manifiesta en nuestra vida como destino" (Carl Jung)

Nuestra existencia no está gobernada por la suerte ni el azar, sino por "la ley de la sincronicidad". Esta determina que "todo lo que ocurre tiene un propósito". Pero como todo lo verdaderamente importante, no podemos verlo con los ojos ni entenderlo con la mente. Esta invisible red de conexiones tan solo puede intuirse y comprenderse con el corazón.
La ley de la sincronicidad significa que "aunque a veces nos ocurren cosas que aparentemente no tienen nada que ver con las decisiones y las acciones que hemos tomamos en nuestro día a día, estas cosas están ahí para que aprendamos algo acerca de nosotros mismos, de nuestra manera de disfrutar la vida".
De ahí que mientras sigamos resistiéndonos a ver la vida como un aprendizaje, seguiremos sufriendo por no aceptar las circunstancias que hemos cocreado con nuestros pensamientos, decisiones y acciones. No existen las coincidencias. Tan solo la ilusión de que existen las coincidencias. De hecho, "la ley de la sincronicidad" también ha descubierto que "nuestro sistema de creencias y, por ende, nuestra manera de pensar determinan en última instancia no solo nuestra identidad, sino también nuestras circunstancias".
Por ejemplo, que si somos personas inseguras y miedosas, atraeremos a nuestra vida situaciones inciertas que nos permitan entrenar los músculos de la confianza y la valentía. Así, los sucesos externos que forman parte de nuestra existencia suelen ser un reflejo de nuestros procesos emocionales internos. De ahí la importancia de conocernos a nosotros mismos.

LA LEY DEL KARMA

"Cada uno recoge lo que siembra"(Buda)

Si bien la "física cuántica", "la teoría del caos", el "efecto mariposa" y "la teoría de la sincronicidad" son descubrimientos científicos llevados a cabo en Occidente a lo largo del siglo XX, lo cierto es que no tienen nada de nuevo. En Oriente se llegó a esta misma conclusión alrededor del siglo V antes de Cristo. Según los historiadores, por aquel entonces se popularizó "la ley del karma", también conocida como "la ley de causa y efecto".
La ley del karma afirma, en esencia, que "todo lo que pensamos, decimos y hacemos tiene consecuencias". De ahí que en el caso de que cometamos errores, obtengamos resultados de malestar que nos permitan darnos cuenta de que hemos errado, pudiendo así aprender y evolucionar. Y en paralelo, en el caso de que cometamos aciertos, cosechemos efectos de bienestar que nos permitan verificar que estamos viviendo con comprensión, discernimiento y sabiduría.
Esta es la razón por la que los sucesos que componen nuestra existencia no están regidos por la "casualidad", sino por la "causalidad". Según "la ley del karma", cada uno de nosotros "recibe lo que da", lo que elimina toda posibilidad de caer en las garras del inútil y peligroso victimismo.

PARA 'VER' LA CAUSALIDAD

1. LIBRO

- 'El misterio de las coincidencias', de Eduardo Zancolli y Deepak Chopra (RBA). Un libro que expone de forma clara los últimos descubrimientos acerca de las leyes que rigen las causalidades de la vida. Según los autores, lo que nos sucede tiene la función y la finalidad de que aprendamos y evolucionemos.
2. SERIE

- 'Perdidos', de Jack Bender y otros directores. Un grupo de seres humanos sobrevive a un accidente de avión en una misteriosa isla. La trama gira en torno a la función que tiene el destino en sus vidas. Todos ellos se verán confrontados con las decisiones que tomaron en su pasado, viendo la manera de aprender y redimirse en el presente.
3. CANCIÓN

- 'Karma police', de Radiohead. El nombre proviene de una broma de los miembros de la banda, quienes frente a cualquier conducta indebida a lo largo de la gira de su disco 'OK computer', en 1997, bromeaban y decían: "No importa, tarde o temprano, al responsable se lo va a llevar la policía del karma".

PD: Gracias Rodri!!!!

miércoles, 27 de abril de 2011

SOBRE LA TRISTEZA Y LA DEPRESIÓN

Dentro del libro de David Burns, “Sentirse Bien”, encontramos un capítulo que nos ayuda a diferenciar la tristeza de la depresión y nos explica cosas muy importantes que pueden ayudarnos en la mejora de nuestro estado de ánimo.



Os recomendamos sin duda la lectura del libro completo ya que, este autor explica las técnicas que emplea en su experiencia clínica con pacientes con alteraciones de su estado de ánimo y cualquier persona puede verse reflejada en sus ejemplos y realizar los diferentes ejercicios que plantea. Sobre todo si estás pasando un momento en el que te sientes desanimado, creemos que esta lectura puede serte muy útil.
El doctor Burns en este capítulo sostiene que nuestros conceptos distorsionados son la causa de la depresión y explica que los pacientes pueden plantearle que esto no es así, que sus problemas son reales y son la causa de su estado de ánimo, no sus pensamientos distorsionados hacia las situaciones como por ejemplo, pobreza, vejez, incapacidad física permanente, enfermedad terminal o pérdida de un ser querido. Expone que “el verdadero interrogante es cómo trazar la línea divisoria entre los sentimientos negativos convenientes e inconvenientes” y añade: “la tristeza es una emoción normal provocada por percepciones realistas, las cuales describen un acontecimiento que implica pérdida o decepción de una manera no distorsionada. La depresión es una enfermedad que siempre deriva de conceptos distorsionados. Por ejemplo, cuando muere un ser querido, es lógico pensar: lo he perdido y extrañaré el compañerismo y el amor que compartimos. Los sentimientos que provoca este pensamiento son tiernos, realistas y convenientes. Sus emociones acrecentarán su humanidad y profundizarán su sentido de la vida. De esta manera ganará con su pérdida. En contraposición, uno podría afirmar: nunca volveré a ser feliz ya que ha muerto, es injusto. Estos pensamientos le provocarán sentimientos de autocompasión y desesperanza”.
Según sus explicaciones, en la tristeza no existirían distorsiones y sería un sentimiento pasajero, sin disminución de la autoestima. Sin embargo la depresión persistiría y siempre afectaría a la autoestima. Los pensamientos distorsionados y negativos no tendrían ninguna función adaptativa o positiva, su único aspecto favorable sería la oportunidad de maduración personal en la recuperación.
Además, expone su opinión: “cuando se produce un acontecimiento realmente negativo, las emociones surgen exclusivamente de pensamientos y percepciones. Los sentimientos son la resultante del significado que se le otorgue a lo que sucede. Una parte importante del sufrimiento se debe a las distorsiones del pensamiento. Cuando se eliminan estas distorsiones, se comprueba que es menos doloroso hacerle frente al problema real”.
Algunas de las distorsiones que se trabajan en consulta y que son comunes en nuestra manera de pensar son las que defienden diferentes modelos psicológicos basados en estudios científicos. Es posible que os sintáis identificados con alguna:
·        Filtrado o sesgos perceptivos: fijarse sólo en detalles aislados sin tener en cuenta el contexto global o atender selectivamente a algunos aspectos. Ej. Llego tarde a una reunión y pienso “ya lo he estropeado todo”.
·        Personalización: tendencia a relacionar cualquier información con uno mismo aunque no exista base para ello. Ej. Lo ha hecho para fastidiarme.
·        Pensamiento absolutista o dicotómico: tendencia a clasificar las situaciones en dos categorías. Todo o nada, desastroso o perfecto.
·        Adivinación de pensamiento o lectura de mente: anticipar reacciones negativas de los demás sin una base absolutamente firme. Ej. No voy a organizar la fiesta porque todos se aburrirán.
·        Razonamiento emocional: creer que las cosas son así porque uno las siente de ese modo. Ej. Me siento incompetente, luego, soy un inútil.
·        Etiquetación: hacer una evaluación global del ser humano basada en aspectos negativos. Ej. Soy torpe.
·        Sobregeneralización: extraer una conclusión definitiva universal de un pequeño dato. Ej. Siempre, nunca.
·        Magnificación: exagerar la importancia de un pequeño evento negativo. Ej. Exagerar mis imperfecciones.
·        Minimización: se minimiza la importancia de un evento positivo. Ej. Minimizar mis cualidades.
·        Imperativos: sentir que uno mismo (o los demás) está obligado a hacer cosas. Exigencias rígidas y absolutistas como si fueran dogmas a cerca de uno mismo o de la vida. Ej. Tengo que, la vida no debería ser así.
·        Inferencia arbitraria: hacer una conclusión cuando falta evidencia o existe evidencia en contra. Ej. No ha querido saludarme porque no me soporta.

Pone el ejemplo de una persona con una enfermedad grave lo que sin duda, constituye un problema real. Y añade que hay personas valientes que son a menudo muy aptos para hacer frente a la adversidad y no convierten su aflicción en un estilo de vida, que están dispuestos a ayudarse de cualquier manera que les sea posible y que esta actitud permite afrontar las dificultades aparentemente irreversibles y reales en oportunidades de desarrollo personal.
En este capítulo incluye algunos ejemplos de pacientes y sus problemas y cómo pudieron hacerles frente a través de este enfoque terapéutico. Nosotros hemos decidido incluir algunos vídeos que ilustran claramente este tema.


MEDICACIÓN Debemos saber...


Es importante conocer estos datos a cerca de las medicaciones psiquiátricas ya que muchos de los pacientes que acuden a consulta piensan que estos son imprescindibles para su curación. En algunos casos esta medicacíón es necesaria ya que existen enfermedades como la Esquizofrenia en la que la medicación es una parte fundamental para el bienestar de estos pacientes y de sus familiares. Pero en otros casos, se recetan antidepresivos y ansiolíticos en casos en los que no está bien diagnosticada la enfermedad o no se informa al paciente de otras alternativas terapéuticas. Ocurre esto también en el caso de la Hiperactividad en niños a los que sin realizar una correcta evaluación se les medica cuando incluso su problema es otro, como dificultades de Lectoescritura o Dislexia en niños tranquilos y capaces de mantener la atención. En este punto es importante que la gente conozca la alternativa psicológica. Un psicólogo puede hacer una evaluación específica de tu problema y hacerte una buena recomendación sobre tu tratamiento a seguir, en caso de tener que derivarte a un médico lo hará, pero en ningún caso un médico realizará una terapia psicológica imprescindible aún cuando se está tomando medicación. Una pastilla no resuelve los problemas que existen en tu mundo, sólo tú con la adecuada guía eres capaz de resolver estos problemas. Te tomas la pastilla por la noche pero cuando te levantas estos problemas siguen ahí, esperando a que tú tomes decisiones. No dudes en consultar a un psicólogo antes de tomar una medicación antidepresiva o ansiolítica porque él puede enseñarte qué es lo que está fallando y darte herramientas personales para tu mejora.

martes, 5 de abril de 2011

PSICOLOGÍA, AUTOESTIMA Y DESARROLLO PERSONAL

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En muchos de los problemas que se ven en las consultas de los psicólogos hay una parte importante de falta de autoestima.
Si no estamos seguros de nosotros mismos las interpretaciones que hacemos de la realidad van a estar distorsionadas o nos van a afectar de manera muy diferente a una persona con alta autoestima. Por ejemplo, si pasamos por delante de un grupo en la calle y empiezan a reírse una persona con baja autoestima enseguida va a pensar que se ríen de ella y empezará a experimentar emociones muy negativas como frustración, enfado, ira o incluso, tristeza y más inseguridad. Se irá a casa reafirmándose en el tipo de pensamientos que suele tener sobre sí mismo (“claro, si es que se me ve que soy un patoso, feo, gordo…”, “alguien les ha contado algo de mí”, etc.). Una persona con alta autoestima y un buen concepto de sí mismo, ante la misma situación pensará de manera diferente (“qué bien se lo están pasando, si es que se está muy bien en la calle, voy a llamar a alguien para dar una vuelta”). La conducta resultante y las emociones son en cada caso muy diferentes como podemos ver.
Construir una buena autoestima debería de ser una de las tareas más importantes para nosotros porque en base a esto nuestra vida va a ser vivida de una manera u otra. ¿Y si es verdad que se reían de esas personas? Os podéis preguntar… una persona con alta autoestima interpreta de otra manera o le da igual o resuelve los conflictos que se presentan si es que algo le está incomodando, porque está seguro de que puede resolver los problemas que se le presenten.
En muchas ocasiones nuestra autoestima ha sido construida con experiencias que no han sido muy beneficiosas para nosotros, pero se trata de volver a aprender. Y lo que tenemos que tener claro es que podemos nacer con algunas características o incluso tendencias a ser de una manera u otra, pero siempre, hasta el día en que morimos, podemos seguir aprendiendo. Y lo principal es aprender a construir mi autoestima de nuevo, cuando esta no me está ayudando a vivir satisfactoriamente.
La ayuda de los psicólogos en estos casos es fundamental, ya que se puede detectar de qué manera estás construyendo esta autoestima y cómo debes “entrenar” para pensar de otra manera y, en consecuencia, actuar y sentirte de otra manera.
Igual que algunas personas dedican unos momentos de la semana a hacer deporte, leer, ver películas y distraerse, debemos encontrar otro momento en la semana para dedicarnos a nuestra autoestima, a detectar qué está fallando, cómo podemos sentirnos mejor, qué queremos cambiar en nuestras vidas y cómo hacerlo. Reflexionar sobre qué metemos en nuestro cerebro día a día y qué cosas nos decimos a nosotros mismos. La mayoría de las veces somos nuestros peores críticos.