lunes, 14 de diciembre de 2015

EL COMPORTAMIENTO EN LOS NIÑOS DE 0 A 6 AÑOS: CÓMO REFORZAR, PREMIAR O CASTIGAR

Refuerzos y Castigos, ¿lo estoy haciendo bien?

El tema del que hablamos hoy es muy conocido por todos los padres pero a la vez surgen muchas dudas sobre si se está haciendo de la mejor manera, en el momento oportuno, si no está funcionando a qué puede deberse o si se está siendo demasiado duro o por el contrario, permisivo. 

Por ello creemos necesario compartir con vosotros una de las escuelas de padres que realizamos, siendo siempre una de las que más éxito tienen, ya que los papás salen con una idea mucho más clara sobre cómo actuar.

Hay que tener en cuenta que nunca hay que dejar de lado las emociones de los niños. Cuando actúan de determinada manera lo primero que nos tenemos que preguntar es si este comportamiento viene motivado por alguna emoción (celos, necesidad de atención, inseguridad, miedo...). Las técnicas de modificación de conducta por sí solas no son tan efectivas como si van acompañadas de una enseñanza en regulación emocional hacia los niños y además no atienden a estos aspectos y podemos estar dejando de lado aspectos importantes sobre los sentimientos que pueden estar teniendo. 

¿Desde cuándo?

Desde los 12 meses la firmeza y los límites benefician a los niños. Establecer normas y marcar límites a es necesario porque les ofrece seguridad y les ayuda a asumir las consecuencias de sus actos, aprendiendo a responsabilizarse por ellas. Son una referencia que les permite predecir lo que sucederá ante determinadas situaciones y comportamientos y posibilitan aprender a renunciar o posponer sus deseos. 

¿Qué podemos hacer los padres?
12 – 18 meses: ser firme cuando se empeñe en algo que no es adecuado. Enséñale las consecuencias de sus acciones para que descubra sus posibilidades. Valora y premia sus conductas positivas y ayúdale a saber lo que no hace bien para que vaya aprendiendo.
18 – 24 meses: pídele y ayúdale a que recoja sus juguetes, aunque no tenga ganas de hacerlo.
25 – 36 meses: mantén el mismo criterio de unos momentos a otros; enséñale a esperar su turno; marca unas normas y límites muy claros y constantes y enseña a respetarlos; en rabietas, mantener la calma y la firmeza y esperar a que esté tranquilo para prestarle atención.
3 – 4 años:
Dale pequeñas responsabilidades para que pueda ayudar en casa o en la escuela,  normas claras,  di con claridad lo que quieres que haga y ayúdale a seguir tus indicaciones, además, dale tiempo para hacer las cosas por sí solo, las rutinas ayudan y dan seguridad, dile cuales son mis cualidades en vez de hablar sólo de mis defectos.
4 – 5 años:
Controla el tiempo que pasa delante de la televisión y el ordenador y acompáñalo. Deja que se equivoque, si le solucionas tú siempre las cosas no aprenderá a hacerlas solo. Escucha sus protestas pero manteniendo firmes las normas que le has enseñado. Sé para él un buen modelo de conducta que pueda imitar. Enséñale a reflexionar sobre las consecuencias de sus acciones. 
5 – 6 años:
Exígele que cumpla sus pequeñas responsabilidades. No te alarmes si dice palabrotas pero hazle saber que no está bien. 

Es imprescindible una  atmósfera de afecto, cariño y ayuda mutua. Los niños que generalmente son más alegres y felices muestran más autocontrol. Debemos centrarnos más en favorecer las conductas aceptables que en eliminar las indeseables. Nuestras exigencias y expectativas deben ser realistas.
·    
Crisis de los tres años
Se manifiesta por un brusco cambio en las relaciones del niño con su medio, el niño se pone terco, oposicionista y desobediente. El yo se afirma, trata de hacerse notar.
Es la primera manifestación de los rasgos de la personalidad y del carácter, el descubrimiento de la propia individualidad y la del otro. El niño se afirma frente al otro y prueba su poder midiéndose con él.
Refuerzos y Castigos.
REFUERZO: Es una recompensa. Las recompensas después de las conductas deseables hacen que el niño se sienta bien por lo que ha hecho y quiera hacer lo mismo más a menudo. Proporcionan motivación para el cambio. Se suele utilizar como recompensa la atención (es el refuerzo más eficaz), proporcionada mediante elogios.
CASTIGO: La eficacia del castigo se incrementa cuando se refuerza positivamente una conducta alternativa, cuando no hay intermitencia, cuando es inmediato. Es importante enseñar al niño lo que debe hacer en lugar de lo no que no se debe hacer.
·         Elegir un castigo que reduzca la conducta no deseada
·         Usar el castigo con moderación
·         Usar el castigo combinado con técnicas positivas
·         No retrasar el castigo
·         Explicar siempre las consecuencias
·         Ser firme
·         No amenazar en vano
·         Dar una oportunidad para la buena conducta

Para modificar comportamientos
·     Definir el problema ¿Qué es exactamente lo que el niño hace o no hace repetidas veces y que le disgusta? ¿Qué es exactamente lo que usted quisiera que hiciera más o menos a menudo?
·         Enfocar los problemas uno por uno
·         Los cambios tardan en apreciarse
·         Ser consecuente y constante
·         Hacer saber al niño lo que se espera de él

LA IMPORTANCIA DE LA ATENCIÓN
El refuerzo más eficaz
Podemos ignorar conductas como cuando un niño intenta repetidas veces interrumpir una conversación telefónica, pero también prestarle atención enseguida cuando ha estado esperando pacientemente. Las conductas a ignorar siempre serán conductas que no sean de riesgo para el niño.

Cómo elogiar
Cuidado con centrar la atención en lo que los niños hacen mal y no darse cuenta de lo que hacen bien. La crítica constante combinada con pocos elogios no da buenos resultados.
·         Elogiar el comportamiento y no la personalidad
·         Concretos
·         Elogiar los adelantos
·         Adecuados
·         Inmediato
·         Combinar elogios con amor incondicional

Cómo ignorar (Extinción de conductas)
Un modo eficaz de eliminar comportamientos específicos que irritan es simplemente ignorarlos. Puede que al aplicar esta técnica, le parezca que no está haciendo nada en absoluto para cambiar las cosas, pero comprobará como se consiguen resultados. Ignorar los comportamientos que desagradan y prestar atención positiva a los que agradan. Nunca se debe hacer una cosa sin la otra.
·         Decidir lo que se puede y lo que no se puede ignorar
·         No prestar atención al comportamiento
·         Esperar que los comportamientos empeoren antes de mejorar
·         Reforzar las conductas deseables

Lo que un niño hace, piensa o siente no ocurre porque sí, por capricho o de manera misteriosa. Primero pensaremos si puede haber alguna circunstancia emocional como mencionábamos al principio. Pero hay muchas conductas que dependen de las consecuencias que esas conductas tienen para el niño y para los demás.
¿Qué ocurre después? ¿Cómo respondemos? ¿Qué decimos? ¿Qué se hace a continuación? Podemos estar provocando que esas conductas estén teniendo consecuencias positivas para el niño. Por ejemplo si llorando al final consigue que le demos la galleta que quería cuando nosotros queremos que hoy meriende fruta.
Para intervenir de manera eficaz se debe adoptar una actitud serena, evitar el dramatismo la irritación y el nerviosismo.


Otra técnica que se emplea en la psicología del comportamiento es El tiempo fuera:
Hay situaciones en las que es difícil ignorar la conducta:
·         Otros prestan atención
·         Necesidad de su interrupción inmediata (agresión a otros niños)
Sacar al niño de la situación donde muestra su conducta inadecuada y trasladarle a un lugar donde no exista la posibilidad de reforzamiento.
Se pretende que se aburra. Se retira al niño a un sitio no amenazante para él pero sí aislado y aburrido, inmediatamente después de la conducta. Anunciando el objetivo y el tiempo que durará

Duración: si están llorando o con una rabieta esprar primero a que se calmen y después, empezar a contar.
Niños pequeños 1 min por año.
De 5 a 8 años unos 10 minutos
Niños de 9 años hasta 15 minutos.
Los tiempos mayores son inefectivos

La compenetración entre padres es fundamental: acordar los límites, dar ejemplo, tener paciencia, mantenerse firmes, pactar qué límites son inamovibles y no desacreditar al otro.

Es importante que aunque hoy en día los abuelos formen parte importante de la educación de los niños las figuras principales que ponen las normas son ambos padres, así que los abuelos deben respetar las decisiones de estos últimos y sobre todo, nunca desmerecer sus indicaciones delante de los niños.

Hay que tener en cuenta que son pautas generales que se aplican a todos los niños pero cada peque es un mundo y debemos consultar a un psicólogo cuando tenemos dudas o el caso es un poco más complejo. Para cualquier duda o aclaración vuestros comentarios serán bienvenidos.

viernes, 11 de diciembre de 2015

¿CÓMO ACERTAR CON LOS REGALOS DE LOS NIÑOS ESTAS NAVIDADES?

Ya está aquí la Navidad, una época en la que los regalos cobran un papel protagonista para mayores y pequeños. Muchos padres se preguntan cuáles son los regalos más adecuados para sus hijos y si deben comprarles más o menos juguetes.

El juego en los niños es una herramienta fundamental para favorecer su desarrollo e incluso la formación de su personalidad. Contribuye a su maduración afectiva, fisiológica y cognitiva. Aquí van algunas recomendaciones en función de las edades de vuestros hijos:
De los 0 a los 2 años: periodo sensoriomotor
Regalos para bebés de 0 a 12 meses
Regalos para niños de uno a dos años
Juguetes sensoriales: móviles para la cuna, juguetes blanditos con texturas, juguetes para la bañera, mordedores, mantitas de actividades, sonajeros, juguetes para el cochecito, espejos.
Juguetes de manipulación (coordinación mano – ojo) construcciones sencillas, cubos, bloques, juguetes de ensartar simples, puzles de dos piezas.

Juguetes que se activan con botones grandes para presionar                             
Juguetes de arrastre juguetes con ruedas que puedan arrastrar mientras caminan.
Otros sensoriales lámparas musicales, cualquier juguete que emita luces y sonido.
Mesas de actividades  con relojes, espejos, circuitos. También teléfonos, pianos u otro tipo de juguetes con botones y sonidos.
Libros blanditos                                      de tela con diferentes texturas y colores para estimular los sentidos.
Libros                              con hojas gruesas e imágenes llamativas que estimulen la imaginación.

De los 2 a los 6 años: periodo preoperacional
2 – 3 años
3 – 4 años
4 – 5 años
5 – 6 años
Juegos de construcción               de ocho a diez piezas grandes tipo LEGO, piezas encajables de madera con poco peso y sin aristas que puedan hacerle daño.
Puzzles                        de mayor complejidad (máx. 25 piezas)
Juegos educativos fichas para relacionar parejas, o dibujos y sonidos, los primeros números, las letras…
Juguetes educativos con letras y números   y puzzles con un mayor número de piezas.
Plastilinas    contribuye al desarrollo de las habilidades manuales y a estimular la creatividad.
Juguetes de destreza física               patinetes, patines, triciclos, bicicletas, camas elásticas. Favorecen la potencia, la resistencia y el control muscular.

Juguetes para jugar al aire libre bicicletas de dos ruedas, toboganes, columpios, camas elásticas, patinetes, pelotas, etc.

Tizas y pinturas de dedos                           adecuadas para niños pequeños, no tóxicas y siempre vigilados por adultos.
Recortables y pegatinas         Ejercitan la paciencia y estimulan la agilidad de los dedos.
Muñecos y marionetas muñecos articulados con los que recrear situaciones junto a otros niños y niñas, o junto a nosotros.
Muñecos y muñecas              con vestidos y accesorios que contribuyen a mejorar la habilidad manual y a favorecer el juego simbólico.

Cocinitas y otros sets                 Cacharritos, platos, cubiertos y vasos de plástico, así como comiditas, sets tipo botiquín de médico, supermercado, peluquería, talleres mecánicos…
Cuentos interactivos  historias de toda la vida que incluyen contenidos multimedia. Además de los libros tradicionales.
Primeros juegos de mesa                         dominó, parchís, cartas, etc. Juegos para dos o más jugadores con los que aprenden a sociabilizar y respetar las reglas.
Instrumentos musicales sencillos xilófonos, panderetas, tambores, maracas y pianos.
Disfraces                 para el juego simbólico en el que los niños juegan otros roles.

Instrumentos musicales              es una buena edad para comenzar a tocar un instrumento


¡FÉLIZ NAVIDAD!

miércoles, 2 de diciembre de 2015

VAMOS A TENER UN HERMANITO. LOS CELOS INFANTILES.

CUANDO HAY CELOS POR EL NACIMIENTO DE UN NUEVO HERMAN@

Lo primero que hay que saber es que los celos son un sentimiento normal que puede darse cuando hay o va a haber un nuevo miembro en la familia y prolongarse hasta la adolescencia, por tanto es importante cómo lo gestionemos pero no hay que alarmarse. Es temporal y requiere comprensión y paciencia por parte de los padres.

Debemos darles a entender a los hijos que ya tenemos que les queremos y entendemos lo que les pasa pero que no les vamos a permitir malos comportamientos y que les vamos a seguir marcando los límites.

Cada niño reacciona de forma diferente ante esta situación:

-          Puede que ignoren al recién llegado y no quieren saber u oír nada de él.
-          Pueden volcar sentimientos de hostilidad hacia su madre o su padre, oponiéndose a cosas a las que antes no lo había hecho, pataletas, berrinches, gritos y hasta pegarles.
-          Otros, procuran colaborar y ayudar lo más posible en las tareas hacia el nuevo hermanito. Con este comportamiento, creen asegurarse el amor de sus padres.
-          Hay niños que no lo manifiestan abiertamente y se puede apreciar falta de participación en actividades y juegos.
-          Pueden aparecer comportamientos regresivos como volver a hacerse pis si ya no se lo hacía, utilizar un lenguaje más infantil...



¿Qué se puede hacer?

1.      Preparar al niño o niños antes del nacimiento del bebé. Por muy pequeños que sean hay que comunicarles personalmente la noticia para evitar sus dudas y miedos. Tranquilizarle y asegurarle que se les va a seguir queriendo exactamente igual que antes.

2.      Cuando el niño era hijo único hay que tener en cuenta que gozaba hasta ese momento de la atención y cariño exclusivo de sus padres. Es normal que reaccione de las maneras que hemos citado antes cuando su idílica situación se ve interrumpida por la llegada del nuevo hermano. De pronto se ve obligado a compartir todo, cuando él todavía está en una etapa egocéntrica (hasta los 4 ó 5 años aproximadamente), le resulta casi imposible tener un comportamiento generoso hacia su hermano.

3.      Realizar los cambios necesarios en la vida del niño bastante antes de que llegue el bebé; como quitarle el chupete, el cambio de cama, la entrada a la escuela infantil o al colegio, etc. para que no los asocie con la llegada de su hermano. Y procurar que haya los menos cambios posibles durante un tiempo.

4.      No hay que atender tanto cuando se vuelva a comportar como un bebé pero sí reforzarle mucho cuando haga lo contrario, permitirle que se vaya haciendo más autónomo y maduro.

5.      Mostrarle ventajas de ser el hermano mayor. Podemos pensar en que tenga algunos privilegios “de mayor” como elegir la camiseta que se quiere poner el fin de semana, entre un postre y otro…

6.      No obligarle a que de besos o tenga sentimientos hacia el bebé que no tiene, es mejor que sea él el que vaya acercándose gradualmente.

7.      Hay que saber diferenciar entre hermanos. Cada uno tiene su propia personalidad; es importante reservar momentos de juego con uno u otro en función de sus gustos. Turnarse para dedicar un tiempo exclusivo a cada uno en el día o la semana.



lunes, 23 de noviembre de 2015

¿TIENE MI HIJO UN DÉFICIT DE ATENCIÓN? CÓMO HACER UNA BUENA EVALUACIÓN

¿Cuál es el diagnóstico que más se escucha hoy en día en el mundo infantil? Sin duda el Trastorno por Déficit de Atención o TDA, que además puede cursar con o sin Hiperactividad. A las consultas de los psicólogos nos llegan niños ya “condenados” a esta etiqueta y en la mayoría de los casos no se cumplen los criterios para este trastorno y no se valoran otros factores que afectan a la realización de las pruebas.

Existen ya muchos artículos sobre las características de este trastorno pero, en general, los padres no tienen una buena guía sobre cómo debe ser la evaluación más adecuada.

Si notamos que nuestro hijo es desatento, se distrae o “está en las nubes”, no nos alarmemos. Para empezar, un TDA no se diagnostica hasta la edad de 7 años. Se pueden empezar a notar estos síntomas antes, ya que desde los 4 o 5 años se les pide que permanezcan más tiempo sentados o se concentren más en algunas tareas. Una de las cosas que podemos notar es que el niño no termina las tareas en el tiempo establecido o se distrae demasiado y no retoma la tarea por sí mismo. En algunas ocasiones las respuestas y acciones son impulsivas, poco reflexivas, y en otros, vemos niños inquietos, que no pueden parar de moverse.


Si alguna vez sospecháis que vuestro hijo pueda tener un problema de atención, lo recomendable antes de sacar conclusiones es realizar una evaluación completa con un neurólogo o psicólogo. Los padres debéis tener en cuenta qué pruebas son buenas que le realicen:
  1. Varias pruebas de atención, no una, porque a veces el rendimiento en una sola no es determinante. Además, deben ser pruebas de diferente ejecución, por ejemplo, si una es sobre papel y los elementos a seleccionar por el niño están en fila y se procesan en el sentido de la lectura (por ejemplo Test D2 o Caras), debería haber otra que se realizara en el ordenador (por ejemplo test CSAT) y en la que los elementos aparezcan distribuidos por la pantalla (por ejemplo Divisa). 
  2.  Una batería completa de Desarrollo o de Inteligencia, porque nos dan una información muy rica sobre las distintas áreas de rendimiento en el niño y si alguna de ellas puede estar afectando a sus tareas y por ello puede confundirse con un déficit atencional. Además, obtendremos datos sobre la Memoria de Trabajo y la Velocidad de Procesamiento, muy relacionadas con dicho déficit.
  3. Otras pruebas que son recomendables a partir de los 7 u 8 años son las pruebas de Lectoescritura, para descartar dificultades concretas en estos aspectos y una posible Dislexia.
  4.  No se deben olvidar los factores emocionales que, por supuesto, pueden afectar a los niños en su rendimiento académico. Estos se evaluarán de diferentes maneras en función del terapeuta pero es importante que no se pasen por alto. Por ejemplo, el niño puede estar afectado por un cambio de colegio, el nacimiento de un hermano, dificultades en el matrimonio, problemas de autoestima o en clase con sus compañeros.

Una evaluación completa requiere llevar al niño al psicólogo varias sesiones pero merece la pena tener una buena comprensión de lo que ocurre. No debemos conformarnos con el diagnóstico sin más, siempre se realiza una sesión de devolución de información para explicar a los padres las pruebas que se han realizado y qué significa el rendimiento que ha tenido en cada una de ellas, para poder realizar un tratamiento personalizado o recomendar un apoyo psicopedagógico en el área que se necesite. También es conveniente informar a los profesores del niño y realizar las adaptaciones curriculares adecuadas si fuera el caso.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Cómo fomentar una buena autoestima en nuestros hijos

Os dejamos a continuación el siguiente artículo sobre educación y autoestima. Esperamos que lo disfrutéis.

http://www.marie-claire.es/bienestar/psico/articulo/escuela-de-autoestima-como-conseguir-que-tus-hijos-se-quieran-241447329060

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Película ¿Y tú qué sabes?



Curioso documental en el que a pesar de que se habla de un concepto tan complejo como la Física cuántica, podemos fácilmente extraer conclusiones muy sencillas y aplicarlas en nuestra vida.

viernes, 17 de julio de 2015

Para los papás y las vacaciones con sus hijos


Las psicólogas de Centro Ateco os queremos regalar una de las escuelas de padres que impartimos y que suele interesar mucho en estas fechas. Si tenéis dudas a cerca de cómo plantearos las vacaciones con los más pequeños aquí tenéis algunas pistas.



Si queréis asistir a alguna de nuestras escuelas de padres o tenéis alguna consulta os recordamos las vías de contacto:

email: ateco@centroateco.com
Teléfono: 91 857 17 13

También podéis dejarnos un mensaje privado en nuestra página de Facebook

¡Os deseamos unas felices vacaciones!

miércoles, 6 de mayo de 2015

Ejercicios para el cerebro: mejora tu optimismo

Desde cosas que me hacen crecer siempre insistimos en la importancia de entrenar nuestro cerebro y nuestros pensamientos para manejar nuestras emociones, para seguir creciendo y mejorando nuestra vida y la de los que nos rodean.

Este vídeo es un perfecto ejemplo de ello. De nuevo el programa Redes, nos hace un regalazo.

jueves, 23 de abril de 2015

El camino del éxito

Nos ha encantado este vídeo, nos parece muy acertado en sus consejos y creemos que puede ayudar a muchas personas que no saben cómo actuar en estos tiempos que corren en los que le damos tantas vueltas a las cosas que ya no sabemos ni por donde empezar.

Es un vídeo muy cortito y te llena de ganas de ARRANCAR.

¡¡¡Que lo disfrutéis!!!

miércoles, 18 de febrero de 2015

TALLER DE SUPERACIÓN TRAS RUPTURA DE PAREJA


¿Te encuentras atravesando una ruptura amorosa?
¿Sientes que todavía no te has despedido de relaciones anteriores?
 
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), durante el año 2013 se produjeron un total de 100.437 sentencias de nulidades, separaciones y divorcios.
La ruptura de pareja puede constituir un proceso muy estresante. Los sentimientos suelen ser contradictorios. En este taller se hablará sobre los supuestos de ruptura de pareja y estilos de afrontamiento para readaptarse a una nueva vida.
Este taller no es una terapia psicológica, sino un espacio en el que aprenderás pautas de transición tras una ruptura.



 
Presencial
Duración: 2 horas
 Localización: Calle Velázquez 12 Planta 4 Madrid (28001).
Para más información contacta con nosotros.
www.centroateco.com
ateco@centroateco.com
918571713